Cómo combatir la ansiedad con el minimalismo

Este mes he dedicado mi guía mensual de desarrollo personal al minimalismo, el estilo de vida que ha conseguido calmar mi mente y mi alma. Menos estímulos, menos necesidades… y mayor bienestar. Viendo los efectos que el minimalismo está teniendo en mi vida, he decidido entrevistar al anxiety trainer, Ferran Cases, para ver si el minimalismo es una herramienta capaz de ayudar a las personas con tendencia a la ansiedad, a sabiendas de que la ansiedad afecta actualmente a 2 de cada 5 españoles.

Ferran tiene un master personal en ansiedad, la sufrió durante muchos años, hasta que, de forma autodidacta, acabó desarrollando el método para salir definitivamente de la ansiedad, y se despidió de ella para siempre. Ahora ha hecho de su misión personal enseñar su método Bye Bye Ansiedad a cuantas más personas mejor, y ayudar así a que las personas vuelvan a sentirse tranquilas y serenas. El resultado de nuestra conversación sobre minimalismo y ansiedad es la entrevista que sigue. Espero que os sea de ayuda.


ENTREVISTA A FERRAN CASES, ANXIETY TRAINER

  • Ferran, voy a ir directa al grano: ¿Podemos dejar de sentir ansiedad practicando el minimalismo?

¡Pam! Pues así, de entrada, te diría que no, no podemos dejar de sentir ansiedad tan sólo practicando el minimalismo. Ahora bien, el minimalismo nos puede ayudar, y mucho, a dejar de sentirla. Es un complemento perfecto a todo lo que enseño a mis alumnos, el método para salir de la ansiedad definitivamente. El método Bye Bye Ansiedad abarca saber qué es la ansiedad, trabajar a nivel de hábitos y ejercicios como qi-gong, yoga, meditación, y ahondar en el autoconocimiento, pero el minimalismo puede ser una muy buena herramienta extra.

  • ¿De qué forma puede ayudar el minimalismo a acabar con la ansiedad?

El minimalismo puede ayudar a reducir la ansiedad por una simple cuestión de reducción de estímulos. Si trabajamos el minimalismo en casa, si reducimos la cantidad de cosas innecesarias que tenemos, ya sea decoración o cosas útiles pero que no utilizamos, nuestro cerebro interpreta eso como limpieza y genera menos estímulos. En consecuencia tenemos menos cosas en las que estar pensando y logramos tener la mente más centrada.

Si te fijas, por ejemplo, toda la serie de Apple de Steve Jobs está basada en el minimalismo, porque está demostrado que trabajar en ambientes minimalistas nos ayuda a concentrarnos mucho mejor que hacerlo en ambientes muy cargados.

  • Entonces reducir los estímulos externos es la clave.

Sí, menos estímulos pero también dejar de necesitar cosas que realmente no necesitas. El minimalismo no es sólo tener un piso bonito, libre de grandes cosas decorativas, sino que hace que te plantees el hecho de que no necesitaba tanta ropa como pensaba, o tantos utensilios de cocina, o tantos libros… Aunque, ojo aquí, para mí es muy importante saber qué es lo que es verdaderamente importante para cada uno. Si tu hobby es leer y tener una gran librería en casa te provoca gran felicidad y bienestar, no dejes de hacerlo.

  • Se trata de eliminar lo que nos abruma aún sin darnos cuenta, no de deshacernos de lo que nos provoca bienestar aunque para otro tener 500 libros en casa pueda ser una locura.

Exacto. Además el minimalismo no sólo nos hace sentir bien por tener menos cosas, si no que además estamos ayudando al planeta en muchos sentidos.

  • Claro, reduciendo el consumo estamos aportando también nuestro granito de arena a la sostenibilidad del planeta.

Sí, y realmente tener pocas cosas en casa te hace estar mejor. Hay que intentar no añadir motivos de estrés al que ya llevamos de serie. Cuando nos levantamos, tan solo abrir los ojos ya podemos tener 40 estímulos distintos de lo que tenemos que hacer en ese momento: levantarme, ducharme, vestirme, arreglarme, preparar el desayuno, el de los niños, las mochilas…. ¡Todo esto antes de ir a trabajar! Y muchas veces no paramos en atender lo que realmente necesitamos.

  • ¿Qué hacer ante este despertar estresante?

Yo muchas veces recomiendo reservar los 20 primeros minutos de la mañana para cuidar de tu templo. ¿Qué significa eso? Pues dedicarte esos primeros 20 minutos a ti. Ni preparar comidas, ni vestir a los niños, ni siquiera vestirte tu. No, simplemente, un poquito de meditación, yoga, lectura, respiración, ejercicio físico… Cada uno lo que le resuene, lo importante es dedicarse esos minutos, haciendo algo que al cuerpo y a la mente les sentará bien.

La respuesta a esto muchas veces es “No tengo tiempo”. Y esto es un error. No tengo tiempo justamente porque tengo demasiados estímulos y, si trabajo el minimalismo, este tiempo se multiplica. Me explico. Imagina que en lugar de tener un armario lleno de ropa, tienes un pequeño cajón con 7 camisetas, 7 piezas de ropa interior, y 2 o 3 pantalones, y que, además, se parecen. Si lo hago así, me daré cuenta que por la mañana no pierdo tiempo pensando qué me voy a poner. Yo antes incluso lo organizaba en perchas para toda la semana. Cada domingo sacaba 7 perchas y ya colgaba lo que me iba a poner esa semana, sabiendo que si el viernes tengo una reunión, pues iré con camisa y americana, y ya no tenía que volver a pensar en nada de eso.

« Tener pocas cosas en casa te hace estar mejor. »

No sólo reduces ropa, sino también la cantidad de estímulos que poco a poco van sumando hasta que llega la ansiedad por una cosa u otra. Esto con todo, si me gusta tomar té por la mañana, no es necesario que tenga 20 tipos de té, con uno me sobra y me basta. Y así con todo, puedo ir quitando cosas de casa y esto me hará mucho más fácil el poder vivir más tranquilo.

  • Ves, el té es una de mis mayores aficiones, tengo tantas variedades de té e infusiones… y realmente disfruto escogiendo uno distinto cada mañana.

Entonces ya sabes la respuesta, si eso a ti te produce placer y ganas de levantarte por las mañanas… ni pienses en reducir por allí. Hay que eliminar lo que nos estorba, lo que hace que las decisiones que debemos tomar cada día sean más complicadas y no tiene ningún tipo de beneficio para nosotros, aunque cueste identificar de qué se trata.

  • Todo lo que no hayas utilizado en el último año, diría Marie Kondo.

Puede ser una forma de identificar lo que sobra, sí. Y lo importante es que al reducir mis cosas y el tiempo que destino a tomar decisiones ante tanta variedad, todos estos microtiempos que voy reduciendo al final se hacen grandes. Esto es justamente lo que nos interesa, poder acabar teniendo una hora entera para dedicarmela a mí. Eso sí es una buena ayuda contra la ansiedad.

  • ¿Qué me dices del minimalismo de agenda? ¿Atrevernos a decir no a lo que no nos apetece y reservar más tiempo para nosotros o para quien sí nos hace bien?

La organización, o el minimalismo de agenda, es imprescindible para alguien que tenga tendencia a tener ansiedad. Muchas veces con la ansiedad caemos en la apatía, lo que nos lleva a una vida de improvisación absoluta. Dejamos de gestionar nuestro día a día para que sea la vida la que nos lleve por donde quiere, y vamos todo el día apagando fuegos. Esto es lo que hay que evitar. Hay que huir de esta sensación de ir como pollo sin cabeza, para poder ser capaces de estar al mando de nuestra propia vida y, como dices, decir que no cuando queremos decir no.

  • Una buena organización es fundamental, entonces.

Sí, el orden, las rutinas, nos pueden ayudar muchísimo, y una rutina es una consecución de hábitos. Sabemos que el 90% de las cosas que hacemos en un día son automáticas. Si creamos unos buenos hábitos automatizados seguidos, se convierten en rutinas y, cuantas más buenas rutinas, más relajado me sentiré, menos cansado y menos ansioso.

La organización nos ayuda a saber qué toca en cada momento. Están los hábitos diarios que siempre se repiten y luego las cosas excepcionales. Si lo tenemos organizado, nuestra mente se relaja. Hay una práctica que siempre recomiendo: cada noche, con meditación, hacer un repaso de lo que vamos a hacer al día siguiente, y la ansiedad disminuye muchísimo. No sólo lo estamos apuntando en un papel, sino que lo estamos interiorizando.

  • El minimalismo de estímulos, limitar el número de impactos externos que dejamos que lleguen a nuestra mente, ¿es a lo que deberíamos aspirar?

El minimalismo de estímulos es crucial, quizás el más importante. Estamos sobreestimulados. La ansiedad suele aparecer por un estímulo externo, normalmente irreal, y que hace que nuestro cuerpo reaccione en consecuencia. Si tenemos muchos estímulos, nuestro cerebro no consigue calmar el cuerpo. El cerebro empieza a trabajar con sus estímulos, se estresa y envía una señal al cuerpo diciendo “Eh, nos están atacando, tengo miedo”, y el cuerpo empieza a hiperventilar, a acelerar el corazón, todo para atacar a ese estímulo, y allí empieza el show de la ansiedad: empieza la sintomatología.

« Estamos sobreestimulados. »

Cuandos estamos expuestos a estímulos como malas noticias todo el día, luz artificial que desajusta nuestra glándula pineal y provoca insomnio u otros estímulos que nos alteran… todo esto va sumando. A veces hay quien dice, «Ferran es que yo no sé de dónde viene mi ansiedad, no tengo ningún trauma, en casa estoy bien, en el trabajo también…» Demasiadas horas de pantallas. Y no sólo de pantallas, escaparates luminosos por la noche, el ruido de coches que van y vienen a todas horas, etc. La sobreestimulación de la sociedad actual está haciendo estragos, y qué mejor que empezar a reducir todos aquellos estímulos de los que puedas prescindir. Tu salud te lo agradecerá.

Ferran Cases, experto en ansiedad y creador del método Bye Bye Ansiedad

Muchas gracias Ferran por compartir tu conocimiento sobre ansiedad con nosotros y hacernos ver cómo el minimalismo puede ayudar a reducir los niveles de ansiedad.

Hola, soy Xenia
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Escrito por Xenia Olivia

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junio 8, 2020

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